El macizo de Montserrat ofrece ascensos ideales de diferentes grados de dificultad. Sólo la cara Sur puede presumir ya de cinco mil vías diferentes, y en la cara Norte hay paredes verticales de hasta 300m, ofreciendo escalada de vías largas y escalada deportiva.

Sin embargo, Montserrat es aún poco frecuentada por escaladores de otras zonas o países, ya que la roca de conglomerado requiere de una técnica especial. Las mejores temporadas para la escalada son primavera y otoño. En pleno verano, debido al rápido aumento de las temperaturas en el transcurso del día, el ascenso a las cumbres queda reservado para los más madrugadores.