En la montaña de Montserrat, con su monasterio benedictino, se llega desde Can Gramunt en media hora en coche. Ya se ve la silueta de la montaña desde la casa, pero con cada kilómetro que se acerca al macizo tan peculiar, la vista del conjunto de las puntas redondeadas se hace más impresionante.

Desde el monasterio, o bien se emprende la excursión montaña arriba por uno de los muchos senderos marcados, o se sube con el funicular de San Joan hasta una altura de 1000m, desde donde ya se tiene una vista espectacular sobre la Cataluña central. Para quien no quiere exponerse a las masas que rodean el monasterio, se recomienda aparcar en el extremo Oeste de la montaña, en Can Maçana, y subir a la Roca Foradada, una excursión de 2,5 horas.